El cordobés, único representante argentino este fin de semana en la presentación del Mundial de autos de turismo en Termas, completó un trabajo de menor a mayor en esta ciudad, donde sacó a relucir su enorme talento y maestría como piloto de carreras en la segunda competencia del WTCC.

López, en una brillante actuación, se alzó con el triunfo escoltado por el ex Fórmula 1 Gabriele Tarquini de Italia (Honda Civic) y el español Pepe Oriola (Chevrolet Cruze) en las tres primeras posiciones, antes de que el Himno argentino sonara en la fiesta de entrega de premios y emocionara al público presente en el autódromo santiagueño.
«Fue muy lindo todo lo que viví este fin de semana. La verdad es que me sorprendió el triunfo. Demostré que estoy en un buen nivel. Es un sueño hecho realidad, no quiero perder lo que conseguí acá (en Argentina), pero es lindo correr afuera. Habría que ver si se dan las condiciones», sostuvo el cordobés, quien se transformó en el primer piloto de la historia en ganar en su debut en el WTCC.
López volvió al triunfo en el plano internacional después de siete años (su último éxito había sido el 8 de mayo de 2005 en Montmeló, cuando corría en la GP2) y para lograrlo, quizá haya sido necesario que las autoridades de la prueba le aplicaran a Muller un pase y siga, cuando el francés marchaba segundo, tras un toque con el portugués Tiago Monteiro.
Se dio cuenta que podía ganar, «Y sí, cuando lo vi a Muller tan cerca pensé que no lo iba a aguantar, pero cuando lo sancionaron me di cuenta de que se me podía dar», sostuvo «Pechito», en declaraciones a la prensa luego de bajarse de su BMW azul número 72 del modesto equipo Wiechers-Sport.