El Autódromo de Termas sufrió un incendio de grandes proporciones, que afecto en su totalidad al edificio de boxes, oficinas, sala de prensa, control de carreras, cabinas y salones VIP. Inmediatamente comenzaron a llegar mensajes de apoyo de todo el mundo del deporte motor, incluyendo a pilotos, dirigentes y categorías nacionales e internacionales.
